Proyectos iniciales

DIVULGACIÓN AMBIENTAL

Ese es uno de los principales fines de nuestra Asociación, ya desde su creación en 1985. Desde aquellos tiempos en los que íbamos en bicicleta a los colegios para dar charlas a nuestras proyecciones con ordenador y la tecnología de hoy día han pasado muchos días pero el objetivo es el mismo; divulgar la importancia de la conservación de la naturaleza entre la población local del suroccidente asturiano a través de charlas, conferencias, talleres, salidas de monte con escolares, etc.

Desde aquella época en la que hablábamos del furtivismo a los niños-as de Cangas, hemos pasado hoy a hablarles de la biodiversidad, del agua, del bosque, del desarrollo sostenible, del paisaje, y, sobre todo, apoyado siempre con actividades prácticas si podemos, intentando siempre sacar a los jóvenes al medio natural.

Nuestras primeras excursiones para conocer el entorno natural de Cangas, estudiar la flora y fauna y nuestras primeras aventuras allá por mediados de los 80, en el Club el Milano, cuando éramos unos “niños de Félix R. de la Fuente”.

Lo que fue del Club el Milano, una aventura en la naturaleza para unos niños ilusionados con ella…

Un grupo de niños, de entre 7 y 13 años del barrio de Santa Catalina (Cangas del Narcea) al que luego se sumaron algunos otros, disfrutaba saliendo a los bosques y montes para estudiar a la fauna, observar nidos, madrigueras, fundaron el llamado Club el Milano; una pequeña asociación local donde surgieron nuestras inquietudes.

Influenciados por aquellos programas de El Hombre y La Tierra, los Cuadernos de Campo, etc. de Félix Rodríguez de la Fuente, salíamos animados a nuestros bosques para buscar al lirón careto, al cárabo y a tantos seres que veíamos en la pantalla y sabíamos que vivían en nuestros montes.

El club el Milano, del año 81 fue donde se fraguó la creación del GECA en 1985
El club el Milano, del año 81 fue donde se fraguó la creación del GECA en 1985

Estamos hablando de principios de la década de los 80, cuando no existía internet en estos valles, cuando no encontrábamos libros de naturaleza en la librería y no teníamos mayores de los que aprender buenas costumbres hacia la naturaleza.

Fotos de algunas de nuestras salidas en 1981-82.


uenciados por aquellos programas de El Hombre y La Tierra, los Cuadernos de Campo, etc. de Félix Rodríguez de la Fuente, s

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Con un equipo muy precario, fuimos estudiando egagrópilas de los búhos, recuperando algunos que encontrábamos o nos daban, haciendo cajas nido y comederos de aves para observarlas mejor, montando atalayas en lo alto de los árboles para investigar nidos de aves o madrigueras de zorros, etc. etc.

Algunos de estos estudios los fuimos escribiendo con aquellas máquinas de escribir y enviando para su publicación en algunas revistas y publicaciones periódicas. El Clan Nido nos publicó algunos de esos trabajos que reproducimos aquí.

Publicado en Clan Nido en los 80

Nos hicimos socios de Adena y del Club Los Linces, y comenzamos a dar nuestros pasos en el conocimiento de los problemas ambientales, que haría crecer nuestros deseos de ayudar a la conservación de la naturaleza creando una asociación más potente, legalizándola e inscribiéndola en los registros correspondientes en 1985 como GECA, teniendo que crear un “Consejo Responsable” ya que muchos éramos menores de edad.

líaMuchas fueron las tardes que pasamos a la orilla del río observando las evoluciones de los mirlos acuáticos, mirando bajo los puentes de Muniellos sus nidos, accediendo en bici a los altos valles de nuestro concejo.

De ahí, nuestro cariño en rescatar aquello que nos ocupó una parte importante de nuestra vida y que forjó lo que hoy somos.

El Club el Milano desaparecería en 1985 para convertirse, el 1 de Mayo del 85, en la plaza de La Oliva de Cangas del Narcea, en un grupo de jóvenes de entre 14 y 18 años que decidíamos formar el GECA (Grupo Ecologista Cangués “Azor), crear unos estatutos y legalizar formalmente la asociación. El Club El Milano se transformaría así en el GECA.

Ya desde nuestros inicios nos dedicamos a la educación ambiental. Octubre 1989.
Nuestros inicios de naturalistas. Estudiando una despensa de los lirones caretos.
Nuestro primer cartel editado en imprenta
Nuestro segundo cartel, de mediados de los 80
Club El Milano, de donde surgiría el GECA. Excursión para filmar en Super8 y grabar en magnetofón los sonidos de la naturaleza.

PROYECTO LOBO

Nuestro primer tríptico, sobre el lobo, de 1985

El principal objetivo de nuestro primer proyecto era desmitificar la imagen del cánido entre los más jóvenes, en las escuelas. Para ello, recorrimos muchos colegios en aquellos años para hablar a los más pequeños sobre la biología del lobo y su situación real. Para ayudarnos, íbamos editando primero un modestísimo tríptico a multicopista y dibujado por nosotros, mecanografiado, y después con hermosas pegatinas y carteles, con dibujos de nuestro colaborador Mauricio Antón. Impartíamos charlas con un vídeo prestado por el FAPAS, entregábamos pegatinas, carteles…

Quizá la pegatina del GECA más bonita que hemos hecho. 1988

También osamos organizar un coloquio con los ganaderos el 19-9-86, convocándolos tras haber obtenido la lista de afectados por daños de lobo. La tensión fue grande y los acuerdos pocos; ahí escuchamos lo de siempre; “al que le gusten los lobos que se encierre con ellos” “que los tengan en un cercado” “que se paguen mejor y más rápido los daños”, etc.

Mientras que otras ONG’s trabajaban, y muy bien, el tema de la educación ambiental sobre el oso, como el FAPAS -con quien comenzamos a colaborar muy pronto-, nosotros comenzamos con gran osadía a hablar sobre el lobo en las escuelas de Cangas del Narcea, Ibias, Degaña, Allande… La idea era desmitificar la imagen del cánido en las aldeas a los niños y jóvenes, incluso llegamos a convocar y llevamos a cabo una mesa-coloquio con ganaderos afectados por daños de lobos y movimiento ecologista para llegar a algún acuerdo, aunque casi llegamos a algún mamporro más bien… allá por 1986.

Primera pegatina, allá por 1985

Como habitantes de estas zonas rurales, sabíamos muy bien lo que nuestros mayores opinaban y opinan sobre el lobo; una especie cuya conservación pasa por hablar de él lo menos posible, ya que en muchas ocasiones su presencia en el monte pasaba desapercibida.

Sin embargo, el mito del lobo, la terrible leyenda maldita que la especie arrastra en casi todo el planeta desde hace cientos de años, hacía que la población de estas montañas, niños y mayores odiaran al lobo, simplemente por estar ahí, aunque no ocasionara daños a la ganadería. Oíamos a nuestros vecinos y mayores que si veías al lobo se te erizaba el pelo, te podías quedar sin hablar, vomitabas y si podía, mataba todo el ganado del rebaño por el placer de destruir.

La base de nuestro conocimiento de la naturaleza siempre fue el pateo del monte, el recorrer las montañas, acampando días y días en plena naturaleza. En estas investigaciones, ya de niños y jóvenes, veíamos que los lobos se alimentaban mayoritariamente de jabalís, corzos y venados, a pesar de la costumbre de tener el ganado suelto por el monte, en su hábitat, todo el verano. Pero la mera presencia del lobo molesta. Casi siempre por esa maldita leyenda que lleva tras él y que nos proponíamos desterrar.

Proyecto Bosques; “Planta un Arbol”.

Desde los inicios del GECA, tuvimos claro que era preciso conservar el hábitat donde vivían las especies de fauna escasas o en peligro, como los osos, los urogallos, y toda la diversidad biológica que albergan. Los bosques son, sin duda, en esta comarca el ecosistema más rico en especies. Nombres como Muniellos, Hermo, Valdebois, etc. suponen los bosques más grandes del Principado.

Partíamos de una situación inicial que ponía a nuestros bosques en el punto casi de la indiferencia, cuando quemaban a pocos les importaba y había muchas manos con el mechero tras los numerosísimos incendios que asolaban nuestra comarca año tras año.

Por otro lado, un incipiente abandono de las tierras agrícolas hacía que la gente plantara pinos en lugar de especies autóctonas. Este era otro frente que queríamos atajar, además, en los viveros no había prácticamente especies autóctonas; se dedicaban más bien a los pinos y eucaliptos.

Planta un Arbol, un proyecto para fomentar la repoblación con árboles autóctonos

Ante ese estado de indiferencia ecológica, emprendimos a finales de la década de los 80 una campaña denominada “Planta un árbol” que consistió básicamente en;

  • Recopilar información sobre nuestros bosques y hacer un archivo de fotografías.
  • Realizar una campaña por los colegios de la comarca, con una charla con diapositivas sobre la importancia de los bosques.
  • Elaboramos una exposición de 9 paneles sobre los bosques que movimos por todos los centros culturales del suroccidente asturiano.
  • Hicimos unos carteles alusivos a la importancia de plantar árboles autóctonos que colocamos cada año por toda la comarca, así como pegatinas “Planta un árbol”
  • Colaboramos en varios programas de radio Onda-Cero y en prensa.
  • Hicimos una campaña exclusiva para la conservación del acebo (Ilex aquifolium).

Esta campaña continuó en el tiempo y a principios de la década de los 90 la llamamos “Creando bosques, Construyendo Futuro” dando el paso de la creación de un vivero forestal de especies autóctonas, que fue atendido por los socios del GECA, voluntarios, Objetores de conciencia y participantes en cursos de formación. Comenzamos por preparar el terreno, construir un invernadero y recoger semillas de especies autóctonas. Para ello, también participaron escolares en campañas de recogida de semillas, siembra de las mismas, cuidado de los arbolillos… .

Creando Bosques, Construyendo Futuro. Vivero Forestal del GECA

Una de nuestras plantaciones de árboles con jóvenes del Instituto

En aquellos años, pusimos en marcha un pequeño vivero forestal que nos sirviera para abastecernos de los árboles autóctonos que utilizábamos para las plantaciones populares que organizábamos, con escolares, etc. y que sirviera de ejemplo de iniciativa de desarrollo ligado a los recursos endógenos.

 El vivero disponía de una zona a raíz desnuda (foto izda.) donde sembrábamos semillas de robles, hayas, castaños, etc. directamente en el terreno que previamente habíamos trabajado, y que crecerían en contacto con el clima de la zona.

Dispone también de invernadero, donde los arbolillos o “brinzales” crecen en envases y con buenas condiciones de temperatura y humedad.

Organizábamos jornadas de recogida de semillas en lugares seleccionados de estos bosques, tanto con escolares, como con otras Asociaciones, como Cruz Roja Juventud o a nivel popular. Los arbolillos obtenidos eran plantados en el monte, en los jardines de un colegio, en la orilla de una carretera, etc. con una o dos savias para que se aclimatarn a su nuevo lugar. El vivero servía también de lugar donde impartir cursillos de monitor forestal.

Zona a raíz desnuda del vivero del GECA 1993

Además de la zona de cultivo de árboles en el exterior, montamos dos invernaderos al objeto de favorecer la germinación de las bellotas, hayucos, castañas, cerezas, etc. y disponer de arbolillos en macetas o “con cepellón”. Servían así para entregar en bolsitas en las ferias a las que asistíamos para promocionar esta campaña sobre los bosques.

Además, a través del programa “Bosques de España” que gestionábamos en Asturias, organizamos varios cursos y jornadas sobre los bosques, conferencias sobre el aprovechamiento sostenible de los bosques, cursillos de monitor forestal o viverismo, etc.

Diversos momentos de la creación del vivero forestal del GECA.

Talleres divulgativos, plantacion de árboles, charlas y conferencias, campañas de recogida de semillas forestales (bellotas, castañas, hayucos…) para lo que contamos con la ayuda de Objetores de conciencia, escolares y los propios socios del GECA, para su siembra en el vivero. Contamos con expertos en temas forestales sostenibles, como Mario Rodríguez de Greenpeace, con el que organizamos jornadas sobre el aprovechamiento sostenible de los bosques.

Asociación GECA  gecazor@gmail.com

En la actualidad, como en los inicios del GECA, seguimos trabajando por la conservación de los bosques y la educación ambiental acerca de la importancia de la biodiversidad de nuestras masas forestales autóctonas.

A partir del año 1997 iniciamos una campaña informativa y divulgativa sobre los espacios naturales protegidos y la próxima declaración del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, ya que desde 1994 cuando apareció el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (Porna) planeaba sobre esta comarca el proyecto de creación de este parque natural, pero la población local no tenía información ni del por qué ni de lo que conlleva ser un parque natural.

Hicimos concursos de dibujo y fotografía sobre el parque natural.
Hicimos concursos de dibujo y fotografía sobre el parque natural.

Numerosas fueron las actividades divulgativas e informativas, a pesar de que muy pocas veces se reconocieron estas actividades y la población sigue diciendo que no hubo información previa. Visitamos casi todas las parroquias pertenecientes al parque, dando charlas, proyectando un vídeo que editamos para tal fin y repartiendo carpetas informativas sobre la normativa de otros parques naturales. A la vez, visitamos institutos y colegios. Organizamos también debates y mesas redondas en la Casa de Cultura de Cangas del Narcea.

Hicimos 3 viajes a los parques naturales de Somiedo y Redes, abiertos a la población del suroccidente asturiano.
Hicimos 3 viajes a los parques naturales de Somiedo y Redes, abiertos a la población del suroccidente asturiano.

Organizamos también, a finales de la década de los 90 y principios de los 2.000 varios viajes para conocer cómo funcionan los parques naturales “in situ”; llevando a ganaderos y población en general del suroccidente asturiano al parque natural de Redes y a Somiedo; también a la población juvenil y, por último, a los jóvenes del IES Cangas del Narcea. Allí, nos hicieron un buen recibimiento y nos explicaron el funcionamiento del parque, con variadas visitas por la zona.

parque nat2

parque nat

Otras actividades desarrolladas por la asociación GECA fue la colaboración con el proyecto Agenda Local 21 de Cangas del Narcea, organizando numerosísimas actividades de educación ambiental en toda la comarca, saliendo al entorno de Muniellos con escolares para divulgar los valores ecológicos de este bosque, etc.

Actividades de educación ambiental en el año 2004
Actividades de educación ambiental en el año 2004

Toda esta trayectoria en educación y divulgación medioambiental tuvo el reconocimiento necesario en la convocatoria de los premios Félix Rodríguez de la Fuente, con el segundo premio a nivel nacional;

premio felix

Acto de entrega del premio Felix Rodríguez de la Fuente, recogido por el presidente, Chema, de la mano de la mujer de Félix, Marcelle Parmentier.